Lo
bueno, si breve, dos veces bueno,
como dijo Gracián. Imagino que no vamos a descubrir el Atlántico
con este vídeo, pero quizá por su sencillez nos reafirme en la
necesidad del uso de las TIC en el aula; aunque me quedo con la frase
central: Lo que puedas hacer sin TIC, hazlo sin TIC.
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viernes, 28 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
MÓDULO 2. UNIDAD 2, ACTIVIDAD 2: MACHINARIUM Y KOKORI
En relación a estos juegos virtuales, insisto en lo que he expuesto en los foros a colación sobre la dificultad que me supone este tipo de juegos: lo que falla no es la capacidad de percepción, atención, interés o las habilidades psicomotoras, sino que lo que falla es el entorno virtual que mi cerebro es incapaz, si no de asimilar, de acomodar (siguiendo el discurso constructivista)
Creo en este sentido que estamos ante una de las disquisiciones de este máster: las TIC no son, no pueden ser sólo una herramienta, son, deben ser, una realidad en donde movernos, por lo que el profesor debe moverse sobre ella con la misma soltura que los nativos digitales y esto es jugar con desventaja.
Centrándome en Machinarium, que he logrado comprender un poco más, decir que las posibilidades didácticas que puedo observar en él son:
Creo en este sentido que estamos ante una de las disquisiciones de este máster: las TIC no son, no pueden ser sólo una herramienta, son, deben ser, una realidad en donde movernos, por lo que el profesor debe moverse sobre ella con la misma soltura que los nativos digitales y esto es jugar con desventaja.
Centrándome en Machinarium, que he logrado comprender un poco más, decir que las posibilidades didácticas que puedo observar en él son:
- Establecimiento de comunicación sin utilizar el lenguaje verbal.
- Posibilidad de descifrar, investigar.
- Desarrollo de la intuición verbal y lógica.
- Enfoque ecologista.
lunes, 27 de enero de 2014
Módulo 2. Unidad 1 - Actividad 2. LOGO Y EL CONSTRUCTIVISMO
En honor a la verdad, no conocía
demasiado antes de este curso sobre el lenguaje LOGO.
Por seguir sincerándome, quizá
por ignorancia y desconocimiento, diré que, en un primer momento, no
entendía muy bien qué se pretende con su inclusión en los
contenidos del mismo.
Y digo en un primer momento
porque justamente en su conexión lógica con el constructivismo es
donde le encuentro el sentido que quizá sea el que se le otorga
dentro de este maremágnum de paradigmas, corrientes y enfoques
didácticos.
Debo decir que sigo sin conocer
demasiado sobre él; he indagado, he leído los materiales aportados
y he visto los vídeos; treinta y tantos años son demasiados para
cualquiera pero, especialmente, para máquinas y aplicaciones
informáticas. Visto de esta manera, puede parecer cómico hoy día
el uso de esas computadoras con tarjetas gigantes, ranitas y órdenes
elementales. Pero no es culpa del programa, al contrario, es culpa de
nuestra altivez y falta de memoria, ya sea por la corta edad de
algunos -no es mi caso- o por lo rápido que olvidamos los cimientos
de nuestros logros humanos.
Y es en esa dirección donde
querría incidir: con lo poco que sé de LOGO he llegado a la
conclusión de que, precisamente, se trata de una tecnología,
concepto o filosofía en la que se basa buena parte de la informática
educativa actual: el hombre SOBRE la máquina, no al contrario (cosa
que está ocurriendo en la actualidad, quizá por esa falta de
memoria aludida)
Es precisamente en la entrevista
a Fernández Long donde éste da la clave, a mi entender, no de LOGO,
sino de las TIC al servicio de le educación: máquinas hechas y
programadas por el hombre para el servicio del hombre, para una
CONSTRUCCIÓN de su aprendizaje, de sus adquisiciones, no para una
imposición mecánica y simplista sobre él, que vacíe de contenido
su uso y, en última instancia, nos acerque de nuevo al enfoque
behavorista, como planteo en mi mapa conceptual.
Justamente, en el blog de
Cavallo, se dan unas claves de algo sobre lo que yo vengo abundando a
lo largo de este curso que nos ocupa:
“En
los 80 debíamos luchar por el deslumbramiento que el objeto
tecnológico producía
/... /,
hoy
tenemos que luchar con la banalización del objeto tecnológico, su
uso extensivo y utilitario.”
Esa es mi insistencia: la
banalización que la sobreestimulación y la ingente cantidad de
aparatos y novedades que cada día estrenamos (en otro momento
podríamos hablar de la basura industrial) produce en el hecho
educativo. Insistiendo en mis trabajos y autocitándome “¿Asimilamos
o aprendemos a manejar, sin más?”
Seguramente
mi opinión no sea muy tomada en cuenta, pero Cavallo, coordinador
de computación en el Colegio Bayard, bastión del LOGO, escribe:
“...yo transferiría
esta valoración a la Internet, el espolón de proa
de la mediocridad educativa.
“
Así, pues, aunque me encuentro
en el punto de partida de esta tarea-reflexión (sigo sin conocer
mucho de LOGO), sí que considero este tipo de
herramientas como las
precursoras, si no tecnológicas sí conceptuales, de los logros y
avances que tenemos actualmente.
A un investigador, Fernández
Long, se le ocurrió utilizar computadoras para aprender, pero con
un ligero -inmenso- matiz: no va a aprender el niño de ella
(conductismo) sino, al contrario, ella del niño, ya que éste le va
a dar las órdenes y consignas -estrategias- necesarias para lograr
un objetivo X (constructivismo)
domingo, 26 de enero de 2014
MÓDULO 2, UNIDAD 1, ACTIVIDAD 1: REFLEXIÓN FINAL DE MI MAPA CONCEPTUAL.
Si ha llegado aquí a través del enlace en mi mapa conceptual sobre los paradigmas educativos quizá se haya dado cuenta de cuál es mi apreciación, digamos filosófico-educativa, sobre una excesiva idolatría a uno u otro, a unas herramientas o recursos o a otros.
El texto de más abajo no es sino uno de mis trabajos en este curso. Reiterando mi convencimiento personal y profesional hacia las TIC, quizá por mi carácter minucioso y observador me doy cuenta que siempre acabo en el punto de partida. Creo que el curso me está dando razones más que suficientes para convencerme más de ello.
Abundando en mi gusto por lanzar mis propias etiquetas, quizá a esta reflexión la venga muy bien "La pescadilla que se muerde la cola".
Como
ya he manifestado durante este curso en diversas ocasiones (foros,
videoconferencias...), me considero un profesor profundamente
interesado en la presencia de las TIC en nuestras aulas (de otra
manera no tendría sentido mi asistencia a este curso) pero, al mismo
tiempo, puedo autocalificarme de escéptico ante la excesiva
confianza en sus bondades académicas.
Por
tratar de explicarme, diré que no creo que las TIC sean ni vayan a
ser sustitutivos de otras formas más tradicionales de aprendizaje y
socialización, sino que van a seer (y ya lo son) revulsivos de las
mismas. No seré yo quien niegue que las cosas en nuestras aulas, y
en nuestra sociedad, no son igual que hace unos pocos años.
En
ese sentido retomo mi comentario de introducción de este trabajo.
Ciertamente, el ser humano lleva miles de años transmitiendo a sus
nuevas y sucesivas generaciones aquello que entendemos por cultura de
diversos modos, esencialmente el oral y el imitativo manual. La
escuela solamente cuenta, en el mejor de los casos, dos siglos y, en
algunos lugares, desgraciadamente ni ha llegado a estar presente
todavía.
Los
entornos expuestos por Echeverría son los propios de la misma
evolución social humana. El punto de partida sería el grupo humano
que transmite sus saberes para su propia subsistencia sin necesidad
de terceros elementos es decir, cada miembro adulto, sabio, de la
comunidad se encarga de transmitir sus logros y saberes al igual que
se transmiten genéticamente las características morfológicas y
atávicas de la comunidad en beneficio de la misma.
A
medida que el grupo, la sociedad, se torna más compleja, también lo
son esos saberes necesarios, lo que obliga a la aparición de la
escuela. Pero, más que por la complejidad del saber, o además de
eso, por la dificultad del adulto de hacerse cargo del niño y su
educación. Eso todavía es una característica de nuestra sociedad
actual. ¿Escuela o guardería? Este es otro interesante debate que
no nos atañe ahora.
Un
tercer momento sería la vertiginosa sociedad y tiempo que nos toca
vivir en la que las nuevas actitudes y tecnologías suscitan unas
nuevas formas de interacción que quizá nos desborden por lo rápidas
y constantemente cambiantes.
Las
tesis de Fernández Enguita complementan y se superponen a la
perfección a estos tres entornos descritos ya que inciden sobre lo
que realmente tiene de históricamente o generacionalmente cambiante
el proceso educativo. Creo que Enguita da en el clavo sobre lo que
los docentes “a pie de obra” como yo percibimos día a día: los
cambios vertiginosos que nos obligan a reestructurar nuestras ideas
previas y a acomodar constantemente nuevas formas de actuar,
comprender y aprender, no solo de nuestros alumnos, sino de nosotros
mismos.
Ciertamente
es lo que, particularmente, me produce vértigo, ya que por mi edad
pertenezco a la era de los cambios intergeneracionales, cosa que ya
me parecía revolucionaria. Ahora soy un docente que debe entender y
observar los cambios intergeneracionales, constatando que nuestras
formas de enseñar, de programar, de aplicar recursos... van
cambiando y quedando obsoletas con alumnos que solamente se
diferencian en unos cuantos años de vida.
Pero
no quiero acabar este pequeño ensayo (reflexión más bien) sin
retomar el principio del mismo. Esta sociedad cambiante casi al
minuto provoca esos cambios intergeneracionales descritos por
Fernández Enguita, en buena medida por la interacción de las
tecnologías de la información en las que cada uno de nosotros, los
ciudadanos, con un dispositivo simple como un smartphone, se
convierte en investigador, periodista, escritor, editor, etc.,
obligando a la tribu, la sociedad, a asimilar y acomodar tal cantidad
de información que va a cambiar sus esquemas constantemente.
¿Es
el final de la escuela? ¿No necesitamos esta institución anclada en
lo supra o intergeneracional? ¿Qué necesidad hay de ella teniendo
el mundo pasado y futuro en un pequeño dispositivo de 12 x 8cm?
Estas
son las cuestiones que los detractores de la escuela plantearían
pero que yo, volviendo al principio de este trabajo, esgrimo
precisamente como pruebas de su necesidad. ¿Realmente creemos que
los miembros más jóvenes de la tribu, especialmente los niños, no
necesitan una adecuada guía para no perderse en este inmenso océano
de información, estímulos y conocimientos, muchas veces
contradictorios, malintencionados o, sencillamente, falsos?
La
tarea que tenemos los docentes actuales y, especialmente, los futuros
es titánica: lograr seleccionar, asimilar y acomodar una cantidad de
información imposible de catalogar y que de un día para otro ha
sido modificada, ampliada, superada, desmentida o, lo que es peor,
confirmada.
Esta
es la auténtica necesidad de la escuela, más necesaria que nunca
pero más exigente que ayer. Y nosotros, como docentes, ¿estamos
preparados para ello?
A
partir de aquí creo que es donde comienza el debate.
domingo, 22 de diciembre de 2013
LÍNEA DE TIEMPO DE LAS ACTIVIDADES 1.1 y 2.1
En estas actividades se nos ha pedido crear una línea de tiempo en la que se pudieran observar diversos hitos en relación al desarrollo de la capacidad comunicativa del ser humano y de las sucesivas revoluciones que han supuesto y siguen suponiendo las TIC.
Una vez realizadas ambas tareas, publico dicha línea en este blog.
Las entradas numeradas del 1 al 8 corresponden a la actividad 1.1; las de numeración romana, a la 2.1
Para una correcta visualización, recomiendo agrandar con el cursor de años de la izquierda, en la zona final especialmente (siglo XX), debido a que la mayoría de entradas se concentran en muy poco tiempo y quedan ocultas o solapadas.
(La primera de las entradas está situada en 9 999 aC por necesidades de la aplicación (Dipity), aunque se explica una vez se abre que se trata de 25 000 aC.)
Las entradas numeradas del 1 al 8 corresponden a la actividad 1.1; las de numeración romana, a la 2.1
Para una correcta visualización, recomiendo agrandar con el cursor de años de la izquierda, en la zona final especialmente (siglo XX), debido a que la mayoría de entradas se concentran en muy poco tiempo y quedan ocultas o solapadas.
(La primera de las entradas está situada en 9 999 aC por necesidades de la aplicación (Dipity), aunque se explica una vez se abre que se trata de 25 000 aC.)
domingo, 15 de diciembre de 2013
UNIDAD 2 ACTIVIDAD 1
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Hemos entrado de lleno en
esta unidad en un mundo fascinante: el descubrimiento de la
vertiginosa etapa de cambios que nos ha tocado vivir. Cambios de tipo
social, económico, cultural, pero sobre todo, o nada menos,
tecnológico. La tecnología es el tercer estadio del desarrollo
social del hombre que, tras hacer suyos los materiales y las fuentes
de energía, se apropia en este tercer estadio de la información.
En este punto, voy a
referirme no a uno, sino a dos de los hitos que tengo marcados en mi
línea del tiempo (podéis consultarla en http://www.dipity.com/caferna/DE-LAS-SOCIEDADES-ORALES-A-LAS-SOCIEDADES-DIGITALES/
) ya que los considero claves en todo lo que estamos debatiendo hasta
ahora: me refiero a las redes sociales, en este caso Facebook y
Twitter, y a la Web 3.0
Los he elegido de esta
manera, al alimón, porque considero que las primeras son la
consecuencia clara de la revolución en la información, además de
ser las causantes de una revolución, me atrevería yo a definir “de
estructura mental” y la segunda, el indefectible camino al que todo
esto nos lleva.
Por tratar de explicarme
un poco sin extenderme demasiado, decir que la red social,
especialmente el microblogging, nos convierte a los usuarios en
productores, informadores, investigadores, denunciantes... de primera
mano, con lo que las relaciones estructurales entre emisor y receptor
(escritor o periodista y lector) quedan desdibujadas o reconfiguradas
al menos en cuanto a la concepción tradicional se refiere. Por eso
hablo de una nueva estructura mental, una estructura que nos hace
tomar consciencia de nuestras capacidades como comunicadores y
creadores de opinión y tendencia que, en muchos casos, pueden llevar
a transformaciones sociales, culturales o, simplemente, estéticas.
Al hilo de esto, no puedo
dejar de enlazar lo dicho con la Web 3.0. Si los comienzos de
Internet supusieron una nueva forma de emitir información, dentro
todavía de los cauces tradicionales de emisión y recepción, la Web
2.0 está suponiendo un cambio estructural en ello, una
horizontalidad, igualdad y bi-univocidad que es la que relato más
arriba. Pero el mundo es cada vez más pequeño y nuestros horizontes
encogen con él. ¿Estamos ya en transición hacia la web inteligente
que nos haga reestructurar lo que ya hemos reestructurado y en la que
este artículo no tenga sentido?
Me temo que esto no ha
hecho más que comenzar.
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